Ciudades asturianas
Oviedo, Gijón y Avilés. Limpias, bien conservadas, acogedoras, así aparecen las ciudades asturianas a los ojos del visitante. El urbanita que quiera adentrarse en el Paraíso Natural podrá descubrir los encantos turísticos de Asturias comenzando por nuestras ciudades, donde se combinan las costumbres y tradiciones más arraigadas con el dinamismo y desarrollo cultural, económico y social del siglo XXI.Su potencial como destino de congresos y reuniones es innegable. Las Ciudades de Asturias, a menos de 20 minutos de distancia entre cada una de ellas, ofrecen equipamientos únicos, servicios profesionales de contrastada solvencia, oferta alojativa de primer orden y la posibilidad de disfrutar de lleno del Paraíso Natural.

 Oviedo: Capital del Principado de Asturias.

Oviedo, centro de turismo cultural, cruce de caminos, El Camino de Santiago, y la Ruta de la Plata; gran patrimonio monumental, importante oferta museística que recoge la práctica totalidad del patrimonio histórico-artístico asturiano. Oviedo es hoy una ciudad abierta y moderna de gran proyección internacional a través de los Premios Príncipe de Asturias y el hermanamiento con ciudades de todo el mundo, sin olvidar el festival internacional de la Ópera.
Oviedo es la capital del Principado de Asturias. Entre sus atractivos turísticos podemos destacar el Casco Antiguo, con la Catedral y su Cámara Santa, el Teatro Campoamor, foro de muchos acontecimientos culturales de la ciudad: ópera, festivales de música, ciclos de cine, exposiciones, además de los ya mencionados Premios Príncipe de Asturias, y el reciente Auditorio Príncipe Felipe, entre otros. Del impresionante patrimonio monumental destacaremos Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo y San Julián de los Prados declarados Patrimonio de la Humanidad.
El nacimiento de Oviedo se documenta en el año 761, cuando el presbítero Máximo y su tío el abad Fromestano y un grupo de siervos se establecen en una colina llamada Oveto y erigen una basílica dedicada a San Vicente. 20 años después, con el presbítero Montano y 25 monjes más, fundan el monasterio de San Vicente, en el solar en el que aún hoy se mantiene el viejo edificio, hoy destinado a Museo Arqueológico de Asturias. En esa época, el rey Fruela I fundó allí una primera iglesia dedicada al Salvador y un palacio. El llamado rey Casto, Alfonso II dotó la ciudad de varias iglesias y un palacio, unas defensas y un acueducto. Instaló aquí su corte y fundó un obispado. Tras la muerte de Alfonso III en el año 910, la corte se traslada a León, quedando Oviedo como ciudad episcopal. Fueron años de fervor religioso, y al calor del movimiento de peregrinación se fue consolidando un grupo burgués, que impulsará el comercio, la artesanía y el mercado, elementos básicos del desarrollo urbano, todo ello rodeado de una muralla. Durante la Edad Media, las peregrinaciones a San Salvador continuaron siendo el elemento dinamizador de la vida ovetense, sobre todo en el mes de septiembre con motivo del jubileo o perdonanza. A lo largo del siglo XVI diversas iniciativas de orden social, cultural o religioso, hubieron de buscar fuera del recinto murado el espacio necesario para su desarrollo: el convento de Santo Domingo (1518), el edifico de la universidad (1608), el ayuntamiento, el Patio de comedias...
Durante la Edad Moderna, Oviedo se convierte en el centro político del Principado. Se construyeron, por ello, numerosos palacios o casa señoriales a lo largo de los siglos XVII y XVIII, que constituyen hoy una parte primordial del patrimonio monumental ovetense: palacio de Camposagrado, palacio de Miranda-Heredia, palacio de Toreno, etc.
El siglo XIX nos trae el recuerdo del levantamiento contra los franceses en 1808. Fueron sucesos de alcance político que en nada alteraron el desarrollo urbano ovetense. Sí incidirían en éste otros hechos: la designación como capital; la desamortización, que liberó gran cantidad de suelo urbano hasta entonces en poder de la Iglesia y monasterios; la instalación de la Fábrica de Armas y otros centros fabriles. Es entonces cuando surge la necesidad de romper el cerco de la muralla. El gran ensanche se produciría al unir las carreteras de Castilla y Galicia. La construcción de la calle Uría para unir la ciudad con la estación trajo como consecuencia el polémico derribo de roble centenario, El Carbayón, cuyo nombre ha sido asumido como gentilicio por los ovetenses.
En el siglo XX, Oviedo fue eco de las tensiones sociales que agitaban las cuencas mineras y las zonas fabriles. Vivió la Revolución de Octubre de 1934 y padeció un cerco de 15 meses durante la Guerra Civil. Tras la Guerra se densifica el casco urbano y surgen nuevos barrios para trabajadores en los alrededores. En la última década se han peatonalizado numerosas calles del núcleo histórico y se han reorganizado diversas plazas. Tal operación ha ido acompañada por profusión de mobiliario urbano (farolas, bancos, macetas...) y la colocación de numerosas fuentes y esculturas. La última actuación ha sido la cubrición de las vías del ferrocarril con una gran superficie elevada, la Losa, y la unión de las estaciones de la RENFE y la FEVE.
Extensión: 26 Km2
Altitud: 231 m.
Nº habitantes: 205.000 aprox.

 Gijón.

Gijón es una ciudad moderna, hospitalaria y abierta. En su entorno se puede disfrutar de multitud de espacios verdes, instalaciones deportivas, patrimonio histórico-artístico recuperado y protegido. Gijón es sede de ferias, convenciones, congresos, grandes conciertos y acontecimientos culturales y deportivos.
Bañada por el mar Cantábrico, se sitúa al este del cabo Torres y al oeste de la punta del Cervigón, a lo largo del entrante costero, que interrumpido por la península de Santa Catalina, forma la bahía de Gijón o de San Lorenzo. El desarrollo de Gijón comienza con la instalación en la cercana Campa Torres de un poblado que recibió el nombre de Noega y fue habitado por el pueblo de los cilúrnigos. Su fecha de fundación se puede remontar al siglo V a.C. Tras la conquista romana se extendió por el cercano litoral, creando un nuevo núcleo urbano en sus cercanías. Así surgió Gigia en el cerro de Santa Catalina, germen del actual Gijón, en torno al siglo I d.C. Este emplazamiento estaba protegido por una muralla (siglo III) y en sus proximidades se hallaba un embarcadero.
La puebla medieval de Gijón se fundó sobre el cerro de Santa Catalina. El desarrollo y la expansión de Gijón, después de la repoblación iniciada en 1400, empiezan con los Reyes Católicos, que en 1480 autorizaron la construcción del puerto, cuyas obras se prolongaron durante varios siglos. A fines del siglo XVIII, Gijón se convierte en la capital marítima de Asturias y empieza su evolución como ciudad industrial y comercial hasta configurarse como la mayor ciudad del Principado. La apertura de la carretera a Castilla, la mejora de la dársena y el establecimiento de una aduana para el tráfico ultramarino fueron los principales motivos del auge que experimentó la ciudad. Durante el siglo XIX, simultáneamente a los cambios políticos, Asturias sufrió una profunda transformación económica y social a la vez que se empezó a desarrollar una incipiente industria basada en la explotación de los yacimientos carboníferos y la siderurgia.
Uno de los aspectos más destacables del desarrollo de Gijón fue la instalación en Veriña de Uninsa (posteriormente se llamó ENSIDESA y actualmente Aceralia). Su construcción y entrada en funcionamiento supuso un éxodo masivo hacia Gijón de otras zonas de la región, así como la configuración de un nuevo espacio industrial en torno a la ría de Aboño, el crecimiento del puerto y la aparición de numerosas empresas de tamaño pequeño y mediano.
Gijón, histórica, comercial, industrial, es la mayor de nuestras ciudades, donde el mar, las suaves montañas y la urbe se combinan haciendo de ella una de las más atractivas del norte de España. Su gran playa de San Lorenzo, el paseo marítimo, el puerto deportivo, su Semana Negra, su vida social y su ambiente festivo invitan a conocer una ciudad que vive en la calle durante el verano, alegre y bulliciosa. Pero sus atractivos turísticos no se reducen a esto, Gijón es paso obligado del Camino de Santiago, cuenta con una red de museos y una oferta cultural multiforme (Festival Internacional de Cine, Salón del Libro Iberoamericano), algunos de sus museos destacan por su originalidad, Museo del Ferrocarril, Museo Internacional de la Gaita, otros recogen la vida de su pasado ilustre, Casa Natal de Jovellanos, Museo de Nicanor Piñole, Palacio de Revillagigedo...
La Universidad Laboral, obra de los años 40 que destaca por sus dimensiones (su torre alcanza los 120 metros de altura) es foro de multitud de eventos culturales. Su barrio de Cimadevilla, donde antiguas edificaciones barrocas se combinan con modernas construcciones dando al barrio un carácter entrañable, mezcla del pasado y del presente. Y como no, la oferta gastronómica, el comercio y el carácter de sus gentes completan la imagen de esta ciudad.
Superficie: 41 Km2
Altitud: 8 m.
Nº habitantes: 260.000 aprox.

 Avilés.

Antigua ciudad marinera y campesina, Avilés es ahora ciudad moderna, fruto de un vertiginoso crecimiento demográfico y un gran despegue industrial convirtiéndose en un centro siderúrgico de primera magnitud. Al mismo tiempo su casco antiguo está declarado Conjunto Histórico-Artístico-Monumental que guarda importantes joyas de arquitectura civil y religiosa.
La villa de Avilés, parroquia y capital del concejo homónimo, está situada en la franja costera central de Asturias, al oeste del cabo Peñas, en la margen izquierda de la ría de su mismo nombre, a 8 m de altitud. Este antiguo estuario, en otros tiempos mucho más extenso, se ubica sobre la falla de Ventaniella, que se prolonga hacia el mar Cantábrico formando el denominado cañón de Avilés, accidente tectónico de notable importancia que ocasionó algunos terremotos que afectaron a la villa entre los siglos XVI y XVIII.
La villa de Avilés aparece mencionada por primera vez en un documento en el testamento del rey Alfonso III, en el año 905. Este mismo monarca construyó el castillo de Gauzón (Gozón) en el peñón de Raíces (Castrillón), para vigilancia y defensa del estuario. En el siglo XI, aprovechando el abrigo que para las naves ofrecían las vertientes septentrional y oriental del altozano en que se hallaba la villa, se fue convirtiendo en un verdadero puerto dedicado al tráfico marítimo y a la pesca. Con el paso del tiempo fue adquiriendo cada vez más importancia como puerto abastecedor de la capital asturiana. El auge que por entonces adquirieron las peregrinaciones jacobeas también influyó en el desarrollo de Avilés, que se convirtió en el principal puerto y en la segunda urbe de Asturias, detrás de Oviedo.
A finales del siglo XIII se completó el trazado circular de la muralla. Este recinto amurallado recibía el nombre de La Villa y fue arrasado por un incendio en 1479. Como medida de ayuda, los Reyes Católicos le conceden un mercado franco los lunes, que aún continúa celebrándose.
En el siglo XVII la villa comienza a extenderse por primera vez fuera del recinto amurallado. Hacia el sur se construye una plaza en la que se levantan el Ayuntamiento y los palacios de Ferrera y Llano Ponte. También se comienzan a empedrar algunas de las principales calles, como la de la Ferrería, la de la Fruta y la del Sol. En 1818 se inicia el derribo de la muralla, y en 1868 se acomete a fondo el saneamiento y la urbanización de las marismas que rodeaban la urbe. Entre 1900 y 1920 se produjo un notable crecimiento urbanístico debido a la conjunción de diversos factores favorables: la apertura de la dársena de San Juan de Nieva, la instalación de diversas industrias, la mejora de las comunicaciones ferroviarias y por carretera, y la repatriación de capitales indianos. Se construyen entonces mansiones burguesas por toda la villa, así como el Gran Hotel y el teatro Palacio Valdés.
El año 1950 supone el inicio del periodo de transformación urbanística más importante de la historia de Avilés, debido a la instalación de diversas industrias, entre las que destaca espectacularmente la instalación de Ensidesa (hoy Aceralia). En 1952 Cristalería Española se instala en Avilés y en 1957 se enciende el primer horno alto de Ensidesa. Paradójicamente, mientras se iban transformando los alrededores de la Villa, el centro urbano permaneció inalterado hasta 1965. La crisis industrial ha frenado el desarrollo de Avilés, aunque el núcleo urbano sigue creciendo lentamente. En 1980 se inauguran el nuevo muelle pesquero y la cofradía de pescadores Virgen de las Mareas, en cuya lonja se subasta casi el 70% de la pesca capturada en Asturias, lo que ha colocado a Avilés, a pesar de su escasa flota pesquera, a la cabeza de los puertos asturianos de este sector.
Superficie: 25 Km2
Altitud: 8 m.
Nº habitantes: 85. 681 aprox.